La producción artística estuvo a cargo de Lautaro Feldman y contó con Francisco Stuart (Nikita Nipone) como técnico de grabación y con Mariano Manza Esaín a cargo de la mezcla y master.
Malinalli combina instrumentaciones orquestales (violín, viola, cello, contrabajo, trompeta, flügelhorn y clarinete) con la intimidad de la voz de María Pien y su guitarra que denotan un nueva búsqueda tímbrica y poética donde la que siempre manda es la canción.
Ilustración y diseño: Elda Broglio + Catriel Martinez
Fotos: Alejandro Calderone Caviglia
Vestuario, estilismo y maquillaje: Eugenia Fanna