para que, para que te tuve que conocer,
para que, me dejaste de tu boca beber,
para que inventamos otro modo de amar
escapando de una historia vulgar.
para que, para que te tuve que conocer,
para que, yo sabía que te iba a perder,
para que, hoy me quedo con los brazos en cruz,
te marchaste y me apagaste la luz.
para que
para que diablos te cruzaste, como fue,
la trampa estaba lista y justo fui a caer
y así pasaste a sangre y fuego por mi piel
para que, para que diablos me quería a tus pies,
lo conseguiste y me pregunto: ¿para qué?...
bebí en tu fuente y ahora me muero de sed.
para que, para que te tuve que conocer,
para que, ahora tengo todo el mundo al revés,
para que, para que me tuve que enamorar,
fue lo mismo que sembrar en el mar.