Oye, amigo,
no debes sufrir, no debes llorar,
esa mujer ya no vale la pena,
no vale la pena.
Ella está jugando con tu amor,
ya veras que un día
te arrepentirás.
Porque asesina, déjala,
ya no te enamores,
deja que te llore
hasta que tu corazón devore.
Asesina, déjala,
ya no te enamores,
deja que te llore
hasta que tu corazón devore.