Buscaba como siempre al mar en una alfombra
que mágica volara hasta el vacío
como si no pudiera rescatarse
del tibio sol azul de los olvidos
Y andaba de la mano de una copla
que tímida entregaba su sonido
para comunicarse con las olas
que le iban encantando los oídos
Qué linda la voz, sirena cantora, que se escuchaba...
dibujando el aire, lo atravesaba
Qué lindo cantar a la sombra de una mirada
ya, de amores secos, no queda nada
Robaba una palabra a las estrellas
para que le abrazaran la cintura
y si la lluvia lo lavaba todo
podía hasta inundarse de ternura...
y si la lluvia lo lavaba todo
podía hasta inundarse
Qué linda la voz, sirena cantora, que se escuchaba...
dibujando el aire, lo atravesaba
Qué lindo cantar a la sombra de una mirada
ya, de amores secos, no queda nada