Tenia 19 cuando la encontré
sentada en un bar, en un café.
Le dije que tocaba Del 63,
ella no me creÃa, pero igual me senté
a mirarla, brillaba...
De ahà amanecimos en el tren de las seis,
pasaban estaciones y seguÃamos bien.
Me habló de su viejo y de su perro inglés,
y juntamos la ropa con un alfiler.
Y a veces me subo en el último tren
y siento sus pasos en el mismo anden,
como esa madrugada, eran mas de las seis,
cuando pude atraparla con un alfiler
que brillaba...
Pasaron muchos años y estoy aquÃ.
Cambiaron las canciones, cambiaron en mi.
Prefiero recordarla en aquel café
cantándole al oÃdo Del 63.
Y a veces me subo en el último tren
y siento sus pasos en el mismo anden,
como esa madrugada, eran mas de las seis,
cuando pude atraparla con un alfiler
que brillaba...