Pensar que no dijo nada
la mañana que lo vi
pensar que él amaba tanto
a su divina SissÃ
bajé por el callejón con calma
más no pude resistir
entonces recé por Sasha
por su amada y por mÃ
Reptar, reptar
en horas de la siesta
cambiar, cambiar
las leyes del amar
Sissà lo volvió loco en una fiesta
y no volió a tocarlo nunca más.
Entonces pensó en un arma
en matarla y en huir
lloró y escribió su requiem
para Sasha y SissÃ
No hizo más que esperarla
la beso y durmió al llegar
y trazó un cÃrculo de baba
con un medical style
y no dejó que nunca más sufriera
Sissà murió de hambre y vanidad
amar, amar y tuvo muerte lenta
Asà él meó tres veces mis zapatos y llegó hasta el bar...
Simplemente fue lo que pasó bajo esta luz
Sasha prendió un faso y se sentó
pitó ese cigarrillo hasta explotar.