Peleándole a las penas, con resto de coraje
Me apuntalaste el cuore a fuerza de tesón,
Inmensa en cada abrazo, pensás en el consejo
Me diste en cada beso, el fuego de tu amor.
Yo andaba por la vida con esa fulería
De aquel que lo dio todo y todo lo perdió,
Vos diste a mi cotorro el sol de los abriles
Un canto a mi garganta y flores al malvón.
Por derecha, cinchando juntos en la vida
Muchas veces escondida, me ocultaste un lagrimón,
Cuando el mango fugitivo, dejaba un eco de angustia
En la olla vieja y mustia, gambeteándole al fogón,
Por derecha, nunca tuviste un reproche
Pusiste luz en mi noche y en mi zurda, una ilusión.
Ahora que la vida me licenció del ayuno
El mango es más amigo y me sabe saludar,
Detrás de cada peso, se pesan los amigos
Se pesan las acciones y sé... sé quién vale más.
Hoy voy por la vereda, cansao de tanto barro
Con vos por compañera, el cielo es para mí,
Salute aquel pasado, con días de vigilia
La suerte me sonríe con rosas carmesí.