Cuando veo el mar
Me siento a cosechar sus horizontes
Y ya no pienso en nada
Me basta con mirar su soledad
Recuerdo los silencios submarinos
El lento ir y venir de las mareas
Y el fácil alimento que guardaban
Los cálidos rincones de la arena
Cuado veo el mar
Me siento en el comienzo del camino
Y me descubro origen
Abriéndome paso al aire libre
Perdido en el misterio de los siglos
Una mañana de agua clara
Salimos a mirar el horizonte
Y un viento playa nos secó la piel
Y un sol redondo, nos juntó los párpados
Después fueron, los ritos milenarios
Que fuimos aprendiendo de los viejos
Los dioses de la lluvia y la abundancia
Llamados en la danza de los fuegos
Recuerdo ya las caras encendidas
Girando con el ritmo de los troncos
Y el ronco trepidar de las gargantas
Gritándole a la vida lo que somos
Crecimos en un manto muchedumbre
Sembrándonos los unos a los otros
Y fuimos extendiendo los senderos
Para quedarnos cada vez más solos
Cuando vuelvo al mar
Me siento en el principio de los dÃas
Y ya no pienso en nada
Me basta con mirar su soledad