Mía querida tristeza que llegas
Amiga tan sola, tan blanca quería
Buscarte aquel día
Sobra esa mañana
Que en la casa te encontraba
Tan humilde, tan feroz
Y tan lejana, casi humana
Nos besamos sin quererlo
Y supimos sin mirarnos
Que el amor no es un invento
Que la vida lo mató