La noche parecìa brillar
cuando la joven pareja se mirò
el primer coche que pasò por ahì
que sì, que no, que no, que sì
no lo pensaron màs
y coparon el asiento de atràs
Sòlo amor en taxi
sòlo amor
Sin rumbo fijo el taxista hechò a andar
y puso en marcha su reloj digital
llevaban media hora sin hablar
cuando el pobre hombre pensò
"lo que tiene uno que hacer
para que mis hijos puedan comer"
Sòlo amor en taxi
sòlo amor
Despuès de casi dos horas
recorriendo absurdamente la ciudad
el quìa se dignò a llamar al chofer
-Macho yo me bajo acà
¿cuànto te debo pagar?
-Pero pibe... ¿què te puedo cobrar?.