Nombre Completo: DANIEL BEISERMAN - Miembro fundador de la banda, compositor y director musical, bajos y coros.
Ficha Personal:
LOS COMIENZOS
En mi casa siempre se escuchó tango, folklore y música melódica; hacíamos guitarreadas, con bombo y guitarra. Despus empec a escuchar a los Beatles y a los Rolling Stones, pero no tenía idea de lo que era el blues hasta que me picó el bichito, en el año 74. Empec a tocar el bajo en el 72, pero recin en el 76 tuve mi primer instrumento, un Fender Telecaster comprado en cuotas. Durante cuatro años pedí prestado bajo y equipo. Lo primero que toqu fue la guitarra criolla y agarr el bajo por la típica historia de que estaba en un grupo de amigos del barrio, de Floresta y nunca había un bajista. Pero además de eso, el bajo es un instrumento que me hace vibrar, me llena el pecho. De hecho, cant un tiempo en un coro litúrgico -en una iglesia ortodoxa que quedaba en Brasil y Defensa-, y mi tesitura era de primer bajo. Siempre me gustó esa parte del pentagrama, me atraían las frecuencias graves.
Despus el director de ese coro me llevó a otro, más profesional. Eso me dió entrenamiento para dirigir una banda, me gustaba observar como manejaba a la gente; porque para dirigir un grupo tens que ser un poco psicólogo, como un director de teatro o un DT de fútbol.
INFLUENCIAS
Con dos amigos del barrio, el Tucu (Eddy Vallejos) y Pur (Rubn Mun), formamos un trío: Ultrameba. Estábamos influenciados por los grupos de esa poca: Deep Purple, Focus, Humble Pie, Emerson Lake & Palmer, pero hacíamos temas propios. El blues me llegó inicialmente a travs de los músicos ingleses, como Eric Clapton con Cream y Peter Green con Fleetwood Mac; tambin Hendrix y otros discos que conseguía en las bateas de jazz, donde había un poco de blues, swing.
Pero cuando conocí a los negros, como Muddy Waters, Howlin' Wolf, B. B. King, me enamor del todo, era una música que me llenaba totalmente. Porque el blues no es solamente tristeza, tambin tiene sus parientes, como el boogie woogie, el shuffle, abarca los diferentes estados de ánimo. El blues más triste tambin me llegaba mucho, porque estaba pasando momentos difíciles. Era muy jovencito y estaba sin papá y a los pocos años tambin tuve la desgracia de que muriera mi hermana, cosas que me tenían en un estado de profunda tristeza. Entonces, no me atraía la música estridente, me tiraba para el lado de la cosa más visceral, cruda.
FORMACION DE LA BANDA
Mi amigo de la infancia Eddie Vallejos, que vivía enfrente de casa, tocaba la guitarra; con l aprendimos a tocar juntos. Un día apareció Pajarito Zaguri por Rivadavia y Lacarra buscando músicos y arma una banda con Rudy Marcolongo (Dulces 16), Valman Lavía, un baterista de Ramos, Eddie Vallejos y yo, que se llamó La Murga del Rock'n'Roll. Hicimos un disco, con Pappo y Louis Blue como invitados, pero despus el grupo se disolvió porque Pajarito la cortó. Nosotros seguimos tocando un tiempo juntos pero no prosperó.
Con Eddy conocimos a Emilio (Villanueva, saxofonista) y Raúl Lafuente (primer baterista de Memphis). A todo esto, tambin había conocido a Adrián Otero, que frecuentaba Rivadavia y Lacarra y la pizzería Universal. Con l hicimos una gran amistad, sellada en un viaje a Villa Gessell, donde ramos como quince en una sola carpa, con montones de guitarras y armónicas.
Con Adrián empezamos a componer los primeros temas hasta que se fue de viaje -anduvo por Centroamrica y Europa- por dos años; mientras tanto, con Eddie, Raúl Lafuente, Emilio y "el rusito" Jorge Napolitano en piano, armamos la primera formación de Memphis. Hasta ese momento no existían bandas de blues con la formación de saxo, piano y armónica, ese fue nuestro aporte a la música de blues en Argentina. Hacíamos los temas que habíamos compuesto con Adrián cuando pululábamos de bar en bar por Floresta. Al principio cantaba yo, mientras hacíamos el aguante hasta que volviera Otero. Era una poca de mucha zapada, ensayo y asado; a veces llegábamos a lo de Emilio a las dos de la tarde y nos íbamos a las cinco de la mañana. Organizamos un par de recitales, el debut de Memphis fue el 5 de Mayo de 1978 en Unione e Benevolenza. Nuestros temas eran 'Blues de las 6 y 30', 'El Trepador', 'Perro Llorón', 'Eugenia'."
PRIMERAS EPOCAS
En 1980, cuando vuelve Adrián, empezamos a tocar más seguido, dentro de las pocas posibilidades que había. Era una poca jodida, no había muchos lugares para presentarse, sólo algunos clubes y pubs. Nosotros tocamos en casi todos, pero a muchos de ellos los cerraron despus de nuestro show. Estuvimos durante varios años en uno que se llamaba Blue's, en Marcelo T. de Alvear y Uruguay.
Despus de esa etapa pasamos a tocar en lugares más grandes, como Cemento, en esa poca ya llevábamos más de mil personas. Cada tanto alquilábamos el Fnix, un teatro de Flores que ya no existe, para hacer un recital.
En 1982 tocamos en B.A. Rock, que fue una cosa medio traumática o fuera de tiempo. Eran las últimas pocas de la dictadura y la gente nos confundió con policías por nuestra vestimenta, no entendían que nosotros queríamos imitar a los negros que tocaban muy elegantes con saco, corbata y pelo corto. Para colmo, no teníamos ningún melenudo en la banda. Fuimos con la mejor onda y nos tiraron con naranjas. Todos esos hippones, que tenían la campera con las mangas recortadas y el signo de la paz pintado con birome en la espalda, de pacifistas no tenían nada porque, en cuanto pudieron, revolearon todo lo que tenían a mano. En ese momento se nos venía el mundo abajo, pero no pasó nada. Los comentarios en la prensa fueron buenos.
En 1983 grabamos el primer LP, 'Alma Bajo La Lluvia'. Vendimos poco, cinco o seis mil copias, pero no teníamos apoyo de la compañía. Lo nuestro fue un poco remar contra la corriente, porque había que imponer un estilo de música que ni siquiera tenía difusión en la radio. Cuando vino B.B. King por primera vez a la Argentina llevó 1.500 personas. El blues era algo desconocido, solo para una elite. Por eso a nosotros las cosas nos costaron mucho, desde el principio.
MOMENTOS FUNDAMENTALES
El trabajo que nos llevó a ganar el primer Disco de Oro fue 'Nunca Tuve Tanto Blues', el quinto álbum, del cual vendimos 30.000 placas. Ahí empezamos a ser más reconocidos y el blues en general prendió en Argentina.
Algunos momentos inolvidables fueron cuando nos invitaron a tocar algunos artistas del exterior, como Albert King y Taj Mahal. Compartimos escenario con Taj Mahal e hicimos una amistad, luego lo visitamos en Nueva York y nos recibió bárbaro. Fuimos a verlo a un recital y pidió un aplauso para Memphis, una banda argentina que había tocado con l. Para nosotros era tocar el cielo con las manos, fue como decir 'ya pertenecemos, somos artistas de verdad'.
Con Albert King tambin nos fue muy bien, incluso l se peleó en el escenario con el bajista y el baterista, en la primera noche. Entonces vino Taj Mahal a buscarme a mi camarín:
- '-¿Cómo te llamás?'.
- 'Daniel', respondí absorto.
- 'Bueno, el maestro Albert King quiere que mañana toques con l', me dice, 'se peleó con el bajista, que estaba borracho, y me dijo que venga a hablar con vos para que toques en los próximos shows'. Y agrega, 'venite a mi hotel mañana a las 10 de la mañana, que te paso todos los temas'.
Yo no la podía creer. Al final se le fue la chinche al maestro, pero igualmente fue algo muy fuerte. El solo hecho de que Taj Mahal, un ídolo, viniera a buscarme a mí camarín, fue algo increíble.
Pero además esos recitales fueron muy importantes, porque tomamos conciencia que ramos un buen grupo, que sonaba bien, y que podíamos representar a la Argentina en cualquier lado. Dijimos, 'bueno, esto va para adelante'.
Tambin ser teloneros de B.B. King, de Chuck Berry, tocar en el Alligator Blues Festival con Koko Taylor, hacer un recital con Junior Wells, fueron momentos muy importantes. Estábamos considerados por los productores que traían artistas de blues como el grupo argentino que podían pelar con orgullo.
En el disco en vivo (Memphis En Vivo en el Gran Rex, 1994) tocamos un potpourrí de canciones que ya estaban consagradas por la gente, hicimos por primera vez un set acústico en el medio del show, y fue el álbum de Memphis que más se vendió. Ya va por las 250.000 placas, es Triple Platino. A mí particularmente tambin me gustan los discos en vivo, de cualquier artista, tienen otra cosa. En el estudio ves tanta perillita y tanta camarita, que al final te olvidás de la esencia, y queda todo como blando. Pienso que todavía no hemos logrado encontrar el sonido de Memphis en el estudio de grabación. Un momento importante fue cuando me aceptaron como socio de SADAIC, la Sociedad Argentina de Autores y Compositores. Cuando empezamos a tocar, nosotros no teníamos idea que existía algo que se llamaba así. Y en el segundo o tercer show que hicimos, cuando vinieron los inspectores de SADAIC a cobrar -tipos grandes, de traje y corbata-, los atajaron en la entrada dos amigos nuestros, les pegaron y les hicieron devolver la plata, cosa de la que nos enteramos despus del recital.
Con los años, nos dimos cuenta que existía esa entidad, y que un porcentaje de los fondos que recaudaba volvía a los autores y compositores, pero nosotros en esa poca ni siquiera teníamos los temas registrados.
Ya hace varios años soy un socio reconocido en SADAIC, como un compositor que genera ingresos y está permanentemente trabajando.
Cuando fuí a dar el examen de ingreso tenía miedo, porque no s nada de teoría musical, soy orejero y autodidacta. Entonces para el examen de composición, te dan una letra y vos le tens que poner música. Me fuí con la guitarrita, le puse música, la anot en una hojita con el sistema de cifrado americano, la toqu y la cant, me grabaron, y me aceptaron.
Y cuando me llegó la carta diciendo que me habían aceptado, sentí una especie de realización personal. Yo nunca pude terminar estudios, porque la situación económica en casa era difícil y había que trabajar, mi viejo ya no estaba desde hacía muchos años. Entonces para mí fue como obtener el título que nunca tuve en el colegio.
Soy el único integrante que tocó en todos los shows de Memphis, que hasta la fecha son alrededor de 2.700. Porque de los tres fundadores que permanecemos en la banda, Adrián no estuvo durante las primeras pocas, y Emilio no tocó durante un tiempo. Entonces, soy el único que nunca faltó a ningún show desde que empezó la banda.
ROL DENTRO DE LA BANDA
Yo compongo los temas con Adrián, y dirijo la banda en los ensayos y sobre el escenario. Con Otero llevamos los temas a la sala, y luego los músicos van aportando sus partes y creando los arreglos para sus instrumentos. Pero en escena la banda me sigue a mí; soy el nexo entre Adrián y la banda, porque l manda speech, y yo s cuando va a terminar, qu quiere decir, tocamos hace tantos años que ya nos entendemos sin mirarnos.
Tambin armo las listas de temas, con el clima que debe tener el show, con subidas y bajadas, con picos, finales, introducciones, me encanta hacer todo ese tipo de cosas. Todo eso lo aprendí de B.B. King, que para mí es el maestro del show en vivo, como maneja el público y la banda. Cuando escuch el disco 'Live at the Regal', ví la luz. Soy el compositor de casi todas las canciones de Memphis. Los temas tienen música mía y letra de Adrián, pero de cualquier manera, cuando nos sentamos a componer, yo opino sobre las letras y l sobre las músicas, y vamos modificando cosas sobre la marcha. Nos complementamos muy bien.
Con el tiempo y el ejercicio de la composición, uno va aprendiendo a ser más efectivo, en cuanto a la música y la letra. Tratar de decir lo más posible con menos palabras, y tambin ser más directo musicalmente. No me asusta hacer un estribillo que tenga gancho, no tengo prejuicios. La canción tiene una estructura, con estrofa, estribillo, con un ritmo potico y musical, tiene que haber una unidad entre música y letra, que es lo que hace que quede en el oído y en la memoria de la gente."
TEMAS PREFERIDOS
'El Blues de las 6 y 30' es un tema al que le tengo mucho cariño, porque fue el que nos abrió la jaula, el primero que escuchamos en la radio. Y sigue teniendo vigencia. Otros son 'Moscato, pizza y fainá', 'La Bifurcada', hay un blues que me gusta mucho que se llama 'Blues del Arbol', lo considero una de las mejores letras de Adrián. Tambin me gustan 'Lo Mismo Boogie' y 'Boogie del Preso' , porque tienen una rítmica que es una de las características de Memphis, es un estilo que nadie hace acá. Pienso que si algo aportamos en lo musical es eso, un ritmo que es mezcla del boogie de Memphis Slim y las big bands, y tiene picos muy grossos. La gente lo siente mucho, y a mí me llena totalmente.
EQUIPAMIENTO
Siempre toqu con bajos Fender, me parece que es el sonido más adecuado para la música que hago. El primero fue un bajo Telecaster del año 77. Despus compr un Precision del 78, que tuve el placer de que me lo autografiara el maestro B.B. King. Luego pas a un Jazz Bass del año 66, que es mucho más liviano. Y ahora estoy usando un Jazz Bass que es nuevo, del año 99, pero es una reedición de los que se hacían en los 50 y suena bárbaro.
Equipos, uso Ampeg. Un cabezal SVT-3 Pro, con bafles Ampeg, uno de 1 x 18", y otro de 2 x10". Cuando necesito más potencia tengo otro bafle Ampeg, con un parlante de 15" y dos de 10". Pero para tocar esta música no se necesita mucho volumen, sino más bien calidad de sonido. Cuando toco en vivo, pido en el monitoreo una mezcla general de toda la banda, porque necesito escuchar todo.
MEMPHIS LA BLUSERA
Memphis. Y a los compañeros, a Emilio y Adrián, los veo prácticamente como si furamos hermanos. Más que un hermano de sangre, porque compartimos momentos buenos y malos, aunque los malos no fueron tantos.
Lo que empezó como una reunión de amigos, que entre zapadas y asados tratábamos de pasarla lo mejor posible dentro del caos que se vivía en Argentina a fines de los setenta, hoy es mi medio de vida.
Form, una familia, mi mujer Karina, y mis dos hijos, Diego y Darío, que tambin son músicos. A ellos tengo que agradecerles el aguante y la comprensión.
Memphis es una mezcla de madreselvas y calle Corrientes, de guitarra criolla y saxofón, de sueños hechos realidad. Pero fundamentalmente, de perseverancia y trabajo. Y ese es el único mensaje que les puedo dar a los músicos que recin comienzan: trabajen, que las cosas en algún momento van a llegar.
Desde ya, mi eterno agradecimiento al público que sigue a Memphis, ahora y desde siempre.
DANIEL BEISERMAN