Cabalgando por la noche
una luz me dirigía,
sin saber
lo que pasaba en la ciudad.
Un beso de madrugada,
me dejó medio alocado,
no tenía sentido
buscar la explicación.
Son cosas que aparecen en la vida,
para que uno pueda continuar.
Quizás será que me ilumina,
me protege en cada esquina,
que yo siga caminando
sin mirar atrás.
Si el temor por lo que viene,
te da pena y te confunde,
no hay manera
que lo puedas arreglar.
Pero hay siempre una certeza,
que te mantiene enseñado,
es la fuerza
que te enseñaron a sentir.
Esa cosa que aparece en la vida
para que uno pueda continuar.
Qué será que me ilumina,
me protege en cada esquina,
que yo sigo caminando
sin mirar atrás...