Nos conocimos una noche
que estaba hecha para los dos.
Te fuiste una mañana
mientras mis lágrimas
aún recordaban
toda una madrugada de ilusión.
No me acostumbro a ser sincero,
y siempre espero lo mejor.
Y cuando digo que te quiero
me digo que me quieres también,
es como si me gustara sufrir.
Piensa un poco,
no te engañes.
Es tu vida
y la debes cuidar.
Que larga se hace la semana,
ya no hay película que ver.
Mañana es viernes
y el teléfono no suena,
el correo ya pasó.
¿Quién se estará olvidando
de escribir?
Piensa un poco,
no te engañes.
Es tu vida
y la debes cuidar.