Hace tanto tiempo que deseaba con el alma
la sorpresa de este encuentro
hace tanto tiempo que querĂa vida mĂa
que me escuches un momento.
Hace tanto tiempo que de pena estoy muriendo
sĂłlo vivo de recuerdos
y que son los mismos que descansan en mi almohada,
y hoy ya ves estoy enfermo
Qué triste, mi amor, tener que robar un poco de tu tiempo
que era mĂo, mĂo, mĂo, mĂo, mĂo
MĂrame la manos, se han quedado desgarradas
de golpear siempre en tu puerta
MĂrame las manos, se han quedado desteñidas
y ya ves, parecen muertas
MĂrame las manos, se ha quedado entre mis uñas
la pintura de tu puerta
MĂrame las manos, no me mires a los ojos
que tu amigo está muy cerca
Vuelve hasta tu mesa, no me mires de esa forma
que está lleno de testigos
tĂłmame las manos y salĂşdame sonriendo
como dos viejos amigos
MĂrame las manos, son las mismas que escribieron
tantas cosas de tu vida
MĂrame las manos, que por torpes no supieron detenerte
en tu partida
Qué triste, mi amor, tener que robar un poco de tu tiempo
que era mĂo, mĂo, mĂo, mĂo, mĂo
MĂrame la manos, se han quedado desgarradas
de golpear siempre en tu puerta
MĂrame las manos, se han quedado desteñidas
y ya ves, parecen muertas
MĂrame las manos, se ha quedado entre mis uñas
la pintura de tu puerta
MĂrame las manos, no me mires a los ojos
que tu amigo está muy cerca