Ando llorando p´adentro
aunque me rĂa p´afuera
asĂ tengo yo que vivir
esperando a que me muera.
Le doy ventaja a los vientos
porque no puedo volar
hasta que agarro mi caja
y la empiezo a bagualear.
Mi raza reza, qué pedirá
allá en el monte de caridad,
no tiene tiempo, ya no da más,
reza que reza, por qué será.
Valles sonoros de pedregal,
piedra por piedra el viento va
borrando huellas a mi dolor,
silencio puro es mi corazĂłn.
Me persigno por si acaso
no vaya que Dios exista
y me lleve p´al infierno
con todas mis ovejitas.
No sé si habrá otro mundo
donde las almas suspiran,
yo vivo sobre la tierra
trajinando todo el dĂa.