Niño bien, pretencioso y engrupido,
que tenĂ©s berretĂn de figurar;
niño bien que llevás dos apellidos
y que usás de escritorio el Petit Bar;
pelandrĂşn que la vas de distinguido
y siempre hablás de la estancia de papá,
mientras tu viejo, pa ganarse el puchero,
todos los dĂas sale a vender fainá.
Vos te creés que porque hablás de ti,
fumás tabaco inglés
paseás por SarandĂ,
y te cortás las patillas a lo Rodolfo
sos un fifĂ.
Porque usás la corbata carmĂn
y allá en el Chantecler
la vas de bailarĂn,
y te mandás la biaba de gomina,
te creés que sos un rana
y sos un pobre gil.
Niño bien, que naciste en el suburbio
de un bulĂn alumbrao a querosĂ©n,
que tenés pedigrée bastante turbio
y decĂs que sos de familia bien,
no manyás que estás mostrando la hilacha
y al caminar con aire triunfador
se ve bien claro que tenés mucha clase
para lucirte detrás de un mostrador.