Cuando el viento se agite en alas del mal,
y mi alma esté en calma dejaré de pensar,
te veré en otro mundo, muy seguro estoy,
a salvo de este mundo dónde el resto soy yo.
Un barrio chino te ofreceré,
en donde nadie se tenga fe,
en donde todos canten el sol,
y sientan música en su interior.
Ven por favor no te hagas esperar,
aparte de todo esto yo te quiero mostrar,
vecinos orientales que confían en su ser,
enigmáticas personas que preguntan ¿quién es usted?.
Un barrio chino te ofreceré,
en donde nadie se tenga fe,
en donde todos canten el sol,
y sientan música en su interior.