A la vuelta de una esquina,
esos ojos tuyos me miraron, riendo
y la ciudad se quedó quieta,
inmóvil como el salto de un atleta, quieta.
Dónde vas tu sola por la vida,
tan enloquecida como yo.
Nos conocimos, y nos hicimos tan amigos
que era imposible imaginarnos separados, tan Ãntimos
y nos comÃamos el mundo juntos, aliados,
llegando al mismo punto.
Pero en el jardÃn de Adán y Eva
hay una manzana que es mortal.
Esas cosas con SofÃa, esa risa es con SofÃa,
se perdieron con SofÃa, adiós SofÃa.
El amor redondo es como un sueño,
pero nuestro sueño despertó.
Empecé a sentirte extraña,
alguna droga sucia te metÃas, seguro
y te cambió la piel del alma,
se te secó el amor en pocos dÃas
que duro.
Si te encuentro ahora por la calle,
pasas como un viento que pasó.