No puedo más.
Como un buen puertorriqueño yo les paso a contal
esta historia que pasó en mi tierra natal
y no es chacotera chico, es la realidad
mientras como unos frijoles les paso a relatal
esta historia de dos mujeres que no usaban sortija,
era Concha la madre y era Concha la hija.
El padre de familia era un brother cantol
que sabÃa a su vida ponerle sazón
mantenÃa a los dos Conchas, les daba de comel
y muy bien las atendÃa a las dos a la vez,
y vivÃan en un rancho que hacerlo dio trabajo
y era con chapa arriba y era con chapa abajo.
No puedo más.
Pero un dÃa las dos Conchas se pusieron a jodel
que querÃan en el rancho dos mascotas tenel
querÃan dos conejitas de pelo rizado
pero el brother dijo no que el no era un tarado
y las dos Conchas se enojaron y se pusieron malitas
y una Concha se abrió y la otra quedó calientita.
No puedo más.
Pero el compadre el problema lo supo arreglal
y les compró a las dos Conchas dos conejas nomás
y cuando les preguntó que nombre le iban a ponel
una le puso Concha y la otra también
y cuando vienen las conejas nunca sabe el compadre
si es la Concha de la hija o es la Concha de la madre.