Smoking de solapas relucientes
Peinado a la gomina,
Y un orgulloso gesto de varón
Danza el bailarÃn con su pareja,
La millonaria vieja
Alhajada y loca de pasión.
El tango suena tristón
Y por supuesto a los dos,
Con su voraz combustión
Los va quemando.
En su voz dulce y feliz
Como el tenaz copetÃn,
Perverso influjo
Que lo indujo al bailarÃn.
Jugador que en el amor siempre ganaste
BailarÃn de lujo y sobrador,
Un playboy con alma de arlequÃn
Pecador, depredador de mil bellezas,
Hoy, frágil muñeco, sólo queda un hueco
Donde habÃa un corazón.