Sabes que siempre he vivido
aquÃ, en la ciudad ombligo,
que es mi capital universal.
El monstruo que llevo adentro
se alimento de tu ingenuidad,
de tu paz, de tu querer y tu buena fe.
¿Por que no puedo nunca amar
sin lastimar no herir?
La vÃctima al final, pensá,
estoy yo, que te perdÃ.
¿Que fue que vivà de chico
que me impide ser un tipo?
Prohibido llamarme usted.
Me inquieta pensar, en serio,
en la cantidad de tiempo que se hizo ayer,
y ni hablar medir
mi provenir.
¿Por qué no puedo nunca amar
sin lastimar ni herir?
La vÃctima al final, igual,
soy yo, que te perdÃ.
Los demás van a hablar mal,
pero basta con mirar un rato
en que andaban sus vidas.
¿Por qué no puedo nunca amar
sin lastimar ni herir?
La vÃctima al final, quizás,
sea yo.