Lo peor del amor, cuando termina,
son las habitaciones ventiladas,
el solo de pijamas con sordina,
la adrenalina en camas separadas.
Lo malo del despuƩs son los despojos
que embalsaman los pƔjaros del sueƱo,
los telƩfonos que hablan con los ojos,
el sĆstole sin diĆ”stole ni dueƱo.
Lo mƔs ingrato es encalar la casa,
remendar las virtudes veniales,
condenar a galeras los archivos.
Lo atroz de la pasión es cuando pasa,
cuando, al punto final de los finales,
no le siguen dos puntos suspensivos