Horas que el alma llora
que busco ahora para volver;
lejos, est谩n muy lejos,
como reflejos del tiempo aqu茅l.
Apenas mi recuerdo las evoca, vuelvo a ver
la dulce calle del ayer.
Pero lo que yo quiero,
volver a cero, no puede ser.
El coraz贸n
se ilumin贸 en una esquina.
隆Mi caser贸n,
mi techo azul de glicinas!
Confabular
de quincea帽eros domingos
para matar
al once bravo del gringo.
Y acomodar
el tango aquel en la boca
para nombrar
a la que esquiva y provoca.
Azul marino el callej贸n,
dorada la ilusi贸n...
Vivir para despu茅s.