Yo te lo confesé cuando te dije adiós:&
Nacà mujer buena, nacà para servir
a un hombre infeliz&
hasta que al fÃn la mano de Dios desnudó&
mi pasión, tocó mi vocación,&
me descarriló hacia el barrio mental&
donde habitan las estrellas.&
Yo te lo confesé cuando te dije adiós:&
Que no iba a ser tu amor terminal&
no podÃa mi vida acabar&
sepultando el ansia fatal de estar aquÃ, ya,&
cantándote ésto. Hasta que sucedió&
y me atrevà a decir lo que el no esperó:&
Que me brota el deseo como anguila sin final&
cuando un amor llegue hasta tÃ
a trabarte la vida&
no te olvides de tÃ, es la única salida&
eso no es amor, que se pudra ante mÃ&
que vea cómo brillo desde que lo dejé.&
Tengo el riesgo clavado en la piel&
y no quiero aliviarme.&
Y sola me quedé, borracha sin final.&
Y disfruté la jugada mortal,&
me vinieron ángeles a guardar,&
quitaron mi vestido anterior,&
agitaron mi carne como un mar embravecido&
y este es mi camino, ésta es la verdad,&
ésta si soy yo, abro mi pecho al viento&
que pegue sin piedad!.