Entre las alas del tiempo
Te balanceabas
El viento trajo tu nombre
Como una copla lejana
Iluminando en la noche
Las sombras que se extraviaban.
Y adivinando tu paso
Me susurraba
El eco de tu sonrisa
Que en otro puerto sonaba
Tu amor cubrió las distancias
Para quedarse en mi alma
Y tejerá en el aire, el amor, la trama
De puentes invisibles que cruzan el mar
La llave del mandala
Tus ojos y el fuego
Y la luna inmortal que ilumina todo
Y serás, y serás
La otra punta del rio de mi destino
Un ángel corriendo el velo
Te despertaba
Cincel que talló la piedra
Donde tu luz habitaba
Para llevarme tan lejos
Y revelarme tu llama
Y en un instante señero
Yo te abrazaba
En un abrazo sin tiempo
Que en el azul se quedaba
La magia guarda el silencio
Y la canción las palabras