Se me hizo un agujero,
en el botĂn sacachispa,
el que otrorga en el potrero
ya deja mi porvenir.
Ahora soy un centro half
el de figura amachimbrada,
no veo la muchachada
patear tiros de puntĂn.
Y un dĂa me agarro sed,
y me chupetee un Champán,
no confundir con Sampán
que es un barco de Hong Kong.
Para bajar el Champán
me chupetee un whiskylĂn,
y después palevantarme
me peguĂ© un nariguetĂn.
Y ahĂ la vida se me diĂł vuelta, viste.
De pronto, vi que los amigos... puedo decir se iban o me dejaban tirado.
Y yo, solo, con mi perro Pocho caminando por las veredas del abasto.
Lo miro al perro y le digo: Sabés una cosa... estoy cansado
y el perro me mira y no me contesta.
Ahora reparto volantes,
en patines y con frak,
que dicen fotocopias en el acto
y se los llevan y se van.
Todo por haber tomado
aquel terrible Champán.