Corría el año 2005. Los vientos, el frÁ¬o y el espÁ¬ritu de celebraciÁ²n juntaron a estos personajes patagÁ²nicos en Buenos Aires para integrar una banda en la que cada uno pudiera expresarse y generar alegrÁ¬a a todo aquel que la buscara. AsÁ¬, ensayo tras asado, en bares y escenarios, fueron dando forma al sonido que hoy los caracteriza, una mezcla de ska, reggae y rock con letras que ayudan al espÁ¬ritu a viajar por los varios caminos de la imaginaciÁ²n, con una sola regla: "Celebremos".