Cuando en la noche parece
tu cuerpo unido.
La pena se suicida
y se hace vino.
Líquido dulce que pierde
mi sien abierta.
Por una rama verde,
tierna y secreta.
Tiene una flor amarilla
para el camino.
Que va desde mis rodillas
hasta tu sino.
Que llega a mis rincones,
los más manzanos,
regalando canciones,
para el lejano.
Temor que tiembla adentro,
que así se aquieta.
Y soy en el encuentro,
limpia silueta.
De mimosa semilla,
fuera de dudas,
que tu tierra sencilla,
duerme desnuda.
Temor que tiembla adentro,
que así se aquieta.
Y soy en el encuentro,
y soy en el encuentro,
y soy en el encuentro,
y soy en el encuentro,
limpia silueta.