No sé si fue el verano
pero algo me arrastró.
No sé si fue la brisa,
tal vez la incomprensión
de tanto amor.
Es verdad que algunas noches,
sentí miedo por los dos.
Pero al llegar la mañana,
fue un recuerdo y nada más.
No sé si está en manos
lograr que seas feliz.
No sé si en el silencio
puede asomar la luz
que un corazón
necesita para resistir
cuando muere una ilusión.
Cuando al llegar la mañana,
es un recuerdo
y nada más.
Quiero
saber de tu dolor.
Voy
a levantar mi voz,
y si puedes oír,
es que has vuelto a creer.