Dame una señal para ir
o las piedras
para construir
las ciudades venideras
El calor de un sol
que no fue ni regresa
yo pondré la voz
desarmando las trincheras
Esta vez ganó el dolor
que nos abrió un laberinto de certezas
Esta vez ganó el dolor
que nos abrió fragilidades quietas
Dame una señal para ir
o las piedras
para construir
las ciudades venideras
Esta vez
las ciudades saldrán, a nacer
todo vuelve a empezar, otra vez
del murmullo del anochecer
saldrá la luz