Camina por la calle,
y dime si no sientes
que alguien te persigue
y te hace sentir mal,
y te hace sentir mal.
La imagen pasajera
de un sueño ya perdido,
te hace ver que es mentira,
ya todo terminó,
ya todo terminó.
Y sigue caminando,
y prendes un cigarro,
que vive intensamente
mientras contigo está,
mientras contigo está.
Y cruzas por un parque,
lo miras, te detienes,
te acuerdas de tus libros
y aquel viejo reloj,
aquel viejo reloj.
La hoja que se muere,
te anuncia la llegada
del otoño que antes
a tí te vió nacer,
a ti te vió nacer.
Y así llega el verano,
disfrazado de sueños,
que algunos se realizan,
y muchos quizás no,
y muchos quizás no.
Un barco que se aleja
en busca de otros mundos,
te dice que hoy comienza
tu hora de vivir,
tu hora de vivir.